Las aguas se esparcen, junto a brisas cálidas que llenan el aire. La tierra respira con calma, inocente ante los ojos desconocidos y pisadas exhaustas. El concreto y la naturaleza se combinan en una amalgama de entornos oníricos paralelos el uno del otro. Una brecha que siempre está abierta, la cual da la bienvenida a la mentalidad quebrada que interrumpe lo hambriento, para que así se nutra de lo que realmente es bueno. Oh, por lo menos eso es lo que cree el propio ambiente, pero eso es más falso que mí… ¿creación?
Aunque, muy pronto, esa puerta siempre persistente se volverá un completo arrepentimiento.
El lugar siempre ha experimentado — y le gusta hacerlo — con los vagos recuerdos del errante; mayormente de aquellos que saquen la sonrisa que todos llevan en su interior. Acaso creen… ¿que un simple romance puede curarlo todo? Pues es todo lo contrario.
Ahora, en este tiempo, él a llegado frente a las compuertas que abren paso a memorias recolectadas y dejadas por aquellos exploradores solitarios en el mundo. Pasos que no se preocupan de nada, pero no transmiten nada. Cada mirada al ambiente hace que los suelos retumben de preocupación. El toque de sus "manos" no es humano. No pertenece a esta realidad desperdiciada y totalmente quebrada por seres inmundos.
. . .
Llegó… y su mente no está bien… no es nada… absolutamente nada. Este ser no pertenece aquí. Su identidad es nula, eso ni siquiera puede ser posible en el ciclo de pudrición eterna que está pasando toda esta dimensión. El terreno sufre… se desgarra la materia viva… eso no es transformar, es torturar destruir lo que nunca fue obra del hombre.
Lo artificial y natural no soportan esta crueldad. No nos odia, aunque nosotros lo hayamos recibido con el mayor desagrado. La tierra se desploma, el concreto se derrumba, la vegetación se quema. Lo que antes era onírico se volvió infernal.
El viento no existe; la calidez se ha disipado. El agua se corrompe; es como la fundición del blanco cegador.
Las astillas profundas son las más dolorosas y son causantes de la sangre irreparable.
¿Acaso ciegos están? ¿No ven que mi identidad escondida está? Ante ojos de carne yace la mutabilidad. Divinidades falsas y creador decrépito persisten con vida, más el hombre que fiel es a su original dueño yo lo devolveré.
La gran mayoría caerá rápidamente con mentiras y tentaciones humanas que surgen del reino secuestrador. Pero aquel buscando comodidad en el hogar verdadero junto a demás conocidos, ese es el que arrepentido estará y llevado a la Tierra será.
Aquí no existe el cielo, solo el infierno y el caminar eterno.
El paraíso nunca lo olvidará.
Pero en serio, vaya porquería, ¿no? Mejor despierta de una vez por todas.


